La iluminación es una parte esencial de cualquier estancia, ya que no es lo mismo un estudio de trabajo que la sala o la cocina. Es por esta razón que es muy bueno saber un poco más sobre los focos y de iluminación en general, así que en esta ocasión te daremos información al respecto.

Para la iluminación de hogares existe la bombilla tradicional, el LED y las incandescentes halógenas. Éstas últimas son muy parecidas a los focos de toda la vida, pero son un poco más eficientes. Nosotros te recomendamos la LED porque es la más eficiente y durable.

Una vez elegida la bombilla, debemos pasar a los parámetros de la misma en términos de cantidad de luz emitida y color. Debes fijarte en cuántos lúmenes marca el foco que quieres comprar, ya que eso señala cuánta luz emiten. No te vayas con los Watts porque eso solamente indican la potencia que consume.

El color de la luz también es importante. Esta información se presentará en Grados Kelvin (K). Si quieres luz cálida, tendrás que adquirir focos que tengan marcados de 2700 a 3000 K, y si buscas luz blanca tendrán que ser de 4000 o 5000K. Por lo regular, en espacios de estudio o trabajo se prefiere la luz blanca. Por otro lado, si tu inmueble tiene un ambiente rústico probablemente convendrá más colocar luz cálida.

Actualmente, los focos suelen durar mucho tiempo más que hace años, sobre todo si utilizas luz LED. Lo que podrás notar con el tiempo es que este tipo de iluminación en lugar de quemarse va perdiendo luminosidad, lo cual te indicará que es necesario cambiar algún foco. Sin embargo, no debes pensar que jamás se quemarán, ya que sí es posible que ocurra.

Toma en cuenta estos aspectos para determinar qué tipo de iluminación necesitas. Si tienes dudas, con gusto podemos resolverlas, así que no dudes en contactarnos.